domingo, 16 de agosto de 2015

Gracias, gracias, gracias!!!

     De a ratos tengo la sensación que este blog, más que haber sido un medio para contar mis días en Calcuta se transformó en un confesionario público donde terminé abriendo mi corazón para sacar a la superficie mi interioridad más profunda. Todavía no tengo claro si eso me entusiasma o me asusta.      
    De cualquier manera, estoy contenta por que volví a hacer algo que me encantaba y había dejado abandonado: escribir.

    Vayan estos relatos dedicados en forma de agradecimiento a todas las personas que formaron parte de este viaje, sin los cuales nada de lo vivido hubiera sido remotamente posible. 

     Gracias a papá y mamá. Gracias por creer siempre en mí, incluso cuando yo había dejado de creer en mi misma. Gracias por apostar siempre a la vida y a la familia. Gracias por cuidarnos y querernos así. Gracias por educarnos en la libertad que significa ser hijos de Dios. Y gracias, gracias por el mejor regalo que nos pudieron haber hecho en mil años: enseñarnos con el ejemplo de su vida a vivir con Fé.

     Gracias a mis seis hermanos: Cata, Merucha y Juanet, Tatí, Patet y Juan, mi chiquito. Gracias por hacer de nuestra casa  el mejor lugar para que cada uno pueda sea uno mismo. Y gracias por cuidarme tanto!!!

     Gracias a Tomás y Guillermina, mis sobrinos. Gracias por llegar para agrandar la familia y por enseñarme que existe una nueva manera de amar a alguien.

     Gracias a Albitus, por tanto!

     Gracias a mis abuelos tan queridos, Pet y Alfre, Minú y Dan.

     Gracias a todos los primos y tíos, a mis ahijados y a mis padrinos.

     Gracias a Mery, Milucha y Floreta, primas y amigas. Gracias por los veranos, viajes y escapadas juntas. Gracias por las charlas interminables, los sabios consejos, los sanos cuestionamientos y por hacerme saber que están siempre cerca.

     Gracias a cada una de mis amigas. Sobran las palabras cuando ya esta todo dicho. Las quiero tanto. Y no saben cuánto las extrañé!

     Gracias a Angie y Pilox por su amistad tan genuina, atenta y generosa. Gracias, además, por ayudarme a crecer en mi vida espiritual. Necesito uno de nuestros tes y charlas de los lunes. Angie agarrate que mi update va a durar cinco segundos al lado del tuyo. 

     Gracias a Vic, con quien nos vemos mucho menos de lo que quisiera. Y sin embargo, en cada encuentro, siento que nos vimos el día anterior. Vicket, a la distancia valoré todavía más nuestra amistad: tu presencia en mi vida, tus opiniones y tu alegría.

     Gracias a toda la gente buena y sana del Juzgado. Caro, Marianete, Loluch, Carluchi, Lu, Martita… 
     Y dos veces gracias a todas las personas que me cuesta comprender, aceptar y perdonar. A la distancia me doy cuenta que toda la angustia y el rechazo que me provocaba tener que ir a trabajar y verlos, terminaron conviertiéndose en la mejor inspiración para decidirme a hacer este viaje.

     Gracias a Magucha, compañera, socia, confidente y amiga, con quien compartí los mejores y los peores momentos en el 4to piso de Lavalle. Magui, gracias por tu paciencia infinita y tus consejos, por nuestras charla y cada silencio compartido. Hubo días que extrañé especialmente nuestras conversaciones… y tus comentarios y observaciones sobre ciertas cosillas (estoy tentada mientras escribo esto).

     Gracias a todos los chicos de FIN. A los que dejaron y a los que siguen. Gracias por hacer de los miércoles uno de los mejores días de la semana. Gracias por abrirse tanto y tan desde el corazón. Gran parte de este viaje tiene que ver con todos ustedes!

     Gracias a las amigas de mamá: Meruch, Pili Allende, Mery Conen, Tini, Isa Thays, Mercedes, Piucha, Jeannie, Lucy y siguen… Gracias por tantas muestras de cariño. Chicas, se sabe, los cincuenta y pico son los nuevos veinte.

     Gracias a Juan y Andrea. Por ser excelentes profesionales, y sobre todo, excelentes personas.

     Gracias a Santi Moy, por prestarme esa tarde de febrero y compartirme su experiencia de Calcuta con tanta sinceridad y entusiasmo.

     Gracias a Luchi Serres, por su calidez y por guardarme la valija tantos días.
   
    Gracias a toda la gente cercana y querida que estuvo presente antes y durante el viaje.

     Gracias a los peregrinos y voluntarios. Gracias a cada Sister, a mis queridas pacientes, y a todas las personas que me cruce a lo largo de estos meses viajando. Con mucha alegría puedo decir que ya forman parte de mi vida.

     Gracias a la querida Madre, Beata Teresa de Calcuta. Gracias por dejarnos el mejor de los testimonios: el de vivir con paz y confianza en los planes de Dios. Gracias por fundar la Congregación de las Misioneras de la Caridad y cada House alrededor del mundo. Gracias por formar tan bien a las Sisters y fomentar tanto la presencia de los voluntarios. Gracias por enseñarnos a rezar y mostrarnos que en las épocas de oscuridad y aridez es donde mejor podemos conocer a Jesús.

     Gracias a la Virgen María, la mujer más perfecta: madre, amiga, protectora, sostén, abogada, mediadora, luz y esperanza nuestra. 

    Y gracias a Dios Padre, el mejor de todos. No existen palabras de adoración y agradecimiento suficientes. Gracias por dejarnos a Jesús su Hijo único. Y gracias por mostrarnos de mil maneras su Bondad, su Ternura, su Sabiduría, su Paciencia, su Misericordia…

    A todos les digo: gracias, gracias, infinitas gracias!!!




Luisa Morgan
16 de agosto de 2015
Calcuta, India

2 comentarios:

  1. Gracias a la vida, que te ha dado tanto. Queremos en algún momento un thriller, una novela sobre las peripecias del Juzgado (cuarto piso), esas "cosillas" que traen tanto misterio.

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    1. Estoy con vos Santi. Desde la distancia nos perdemos las experiencias de trabajar en un juzgado argentino .... Tiene que ser a manera de "Thriller" o "comedia de enriedos"....

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